Correlimos común (Calidris alpina)
Los correlimos comunes son abundantes en el sur de la Península Ibérica durante el invierno, pero en los meses de verano migran hacia el norte, para criar en lugares más fríos. Esta es, seguramente, una de las últimas bandadas que veremos por la Playa de Castilla, alimentándose de forma nerviosa, hasta que vengan de regreso a partir de agosto. Estos ejemplares lucen ya las galas nupciales, con la característica mancha negra en el vientre. El correlimos común tiene el record de velocidad en vuelo mantenido, alcanzando los 180km/h, igualando a la paloma mensajera de competición y superando al vencejo. La media de vida de estas inquietas aves ronda los 10 años, aunque un anillador recapturó un correlimos común anillado en Dinamarca casi 29 años después. Estos ya se han ido, pero volverán y aquí les estaremos esperando.