Explosiva floración de lirios enanos en Marismillas, rincones teñidos de malva, y alguna que otra gotita blanca.
¡Qué maravilla de naturaleza!
A ver qué otras sorpresas coloridas nos depara la primavera.
Los caballos en la prehistoria se considerabam una buena fuente de alimento, eran animales salvajes que se cazaban para comer desde los 30.000 años a.C. Pero no es hasta el 4.000 a.C. cuando los caballos empiezan a ser usados para montar, en agricultura e incluso en la guerra. Se han encontrado herraduras en Asia oriental y en China datadas en el siglo 2 a.C. y en el siglo 1 a.C.; pero se supone que romanos y griegos (que realizaban grandes migraciones a caballo, y los utilizaban en diversos aspectos de la vida) no utilizaban herraduras, sino sólo hiposandalias (ya utilizadas por los Celtas), realizadas en cuero o esparto, que se ataban a la pata del caballo. La herradura más antigua es la que se halló con otras antigüedades en Tornay el año 1653 en el sepulcro de Childerico I, rey de Francia, que murió en el 481, la cual se cree que podría ser del caballo favorito de este monarca, a cuyo lado habría sido enterrado, según el uso de aquellos tiempos. Es a partir del...
Las lluvias de estos días han animado la vida en la marisma... de seguir lloviendo así, aún podría salvarse algo de la primavera. La marisma está agualona, empapada y preparada para empezar a llenar; es tarde... pero más vale tarde que nunca ¿no?.
Es uno de los espectáculos mágicos y míticos de Doñana; ocurre cada año desde hace cientos, sin que nadie sepa explicar a ciencia cierta la razón. Dicen que han censado este año 14.000 ánsares en Doñana, y será. Pero la marisma está tan seca, el agua que hay está tan concentrada en apenas tres zonas que deben ser todos los que caben en estas circunstancias. Al cerro cada amanecer de este invierno han entrado sólo unos cientos, en el mejor de los casos; pero el espectáculo se ha repetido, aunque la escala haya sido más pequeña. Soy afortunada, sigo teniendo la inmensa suerte de disfrutar de esta magia. A estas alturas algunos ya se habrán ido rumbo al norte, la mayoría se estará preparando para partir y sólo una pequeña muestra será capaz de aguantar la primavera y el verano cálido y seco de este pequeño paraíso. Buen viaje a los que se van y esperemos que el invierno que viene sea más próspero para todos.
Comentarios