Febrero en Marismillas

En Marismillas, en Doñana y en toda Andalucía en general, febrero se parece más a la primavera que a lo que es, el invierno.

Febrero ha estado escaso de lluvias por estas tierras, pero el sol tampoco ha brillado con fuerza la mayor parte de los días. Aún así, las temperaturas ya no bajan tanto y el ciclo de la naturaleza sigue su curso.

Los ánsares ya se fueron, alguna pareja se ha quedado y ya tienen nidos y huevos.... Las grullas están más remolonas y aún se ve bandos grandes en la marisma, también quedan bandos enormes de anátidas que no tardarán demasiado en volar al norte.

Las cigüeñas ya están tomando posesión de los nidos y en la marisma las gallaretas ya han empezado a construirlos también, las más rápidas tienen ya dos o tres huevos puestos; dicen que cuando la gallareta pone los nidos pronto y al borde de las aguas que hay es porque ya no espera mucha más agua ese año, así que mala señal para lo que a lluvias se refiere; pero veremos, yo confío en que algo más lloverá.

Me quedé impresionada con el Caño Gaudiamar el otro día, está casi completamente seco por aquí abajo y es uno de los aportes principales para la marisma; así que este tampoco es buen año, no.

Como decía, por aquí más parece primavera que otra cosa, así que las flores van apareciendo, romero, lavanda, jaras, herbáceas, todo va rompiendo en color y da gusto pasear por el campo.









En la playa recalan algunos seres estraños, como una hermosa gaviota polar que ha estado de visita en la Punta del Cabo estos últimos días.

El día 28 vi la primera culebrera sobrevolando el muro ¡qué alegría me dio!

Las tortugas moras empiezan a despertar del largo letargo del invierno y ya se ve algún brillante caparazón por las arenas.

Los ciervos y gamos andan repartidos por los llanos y los pinares, hay este año abundante pasto y por tanto los hervíboros se ven menos. Ya hay alguna hembra de jabalí con pequeños lechones, las zorras deben andar encuevadas y cuesta, como siempre últimamente, ver conejos. Las lechuzas campestres siguen campeando en las vetas y paciles. 

Marismillas bulle con esta primavera incipiente.

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