Marismillas en Agosto

 Definitivamente este no es el mejor mes para visitar Doñana. 

Aún así, Doñana es magia en cualquier época, sólo hay que querer disfrutar y saber buscar el sitio y la hora mas adecuadas, pero tiene magia si te molestas un poco en encontrarla. 

Los amaneceres y atardeceres son impresionantes. 

La marisma seca y cuarteada es espectacular, si además te acercas a alguno de los ojos, te quedas sin palabras para describirlo.

Los ciervos han empezado ya la berrea, y sus bramidos te acompañan a última hora de la tarde o a primera de la mañana; además buscan más exihibicionismo, por lo que es más sencillo y calmado observar a los grandes machos, y con un poco de suerte, se puede presenciar alguna de las luchas de poder. 


 

 

 

 

 

 

 

 

La migración postnupcial ha empezado, así que se reúnen aquí y allá bandos de correlimos, charranes, ostreros, canasteras... unos que llegan y otros que se preparan para irse. 

Y siempre, siempre, hay alguna baja, cosa que aprovechan los buitres para darse un festín, abundan en estos días los buitres leonados, pero también hay algunos buitres negros y en algún caso, también se puede ver algún alimoche, la mayor parte de ellos jovenzuelos.


 Y en las diferentes fincas se está haciendo el encierro de las vacas para el "Saneo", tratamiento vetereinario y control que se hace a las vacas mostrencas, que por lo demás, pasan todo el año pastando libres en Doñana.



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